Mercados y Polideportivos

Acaba de salir en la prensa una noticia sobre el polideportivo “fantasma” da la Calle de Alcántara:

“El polideportivo que mutó en ‘parking’. El Ayuntamiento renuncia a construir el edificio proyectado en el barrio de Salamanca y convierte el solar en un aparcamiento para coches de residentes”

La nota no tendría mucho sentido en nuestro blog sobre Mercados de Abastos si no fuera por la razón, olvidada en el artículo, de que parte de la financiación para la construcción del nuevo polideportivo debería haber llegado de la “operación Mercado de Torrijos”. De hecho, en su día, se prometió a los vecinos del barrio de Salamanca que una parte del dinero recaudado por la venta de la parcela del antiguo Mercado de Torrijos (derribado en 2006), ubicado en la calle General Díaz Porlier, se utilizaría para la edificación del Polideportivo de la calle de Alcántara.

El antiguo Mercado, que en 2001 contaba con 143 puestos abiertos de los 173 totales, se encontraba en buen estado de conservación. Aun así en 2005, después de varios intentos fracasados,  se  adjudicó definitivamente el proyecto para un nuevo edificio a la Inmobiliaria Espacio por 45,6 millones de euros y, en junio de 2006, se procedió al derribo del antiguo mercado. Según la adjudicación la empresa levantaría un nuevo centro comercial privado con dos plantas y 104 viviendas de lujo de precio libre. Como dicho anteriormente parte del dinero recaudado con la venta de la parcela de Torrijos se debería destinar a la construcción del polideportivo de la calle Alcántara en la parcela de la antigua sede de la EMT (otra parte vendría de la venta de las plazas de aparcamientos previstos en la parcela, parcela en la cual, obviamente, también se incluyen vivienda de lujo y locales comerciales adjudicadas a la inmobiliaria Sando).

   

El antiguo Mercado de Torrijos derribado en 2006

El antiguo edificio de la EMT en la calle Alcántara, demolido (fuente ABC 12/04/1999)

El proyecto del polideportivo del arq. Javier Fuster (fuente ABC 22/10/2007)

Conclusión: el nuevo espacio comercial se construyó (aun abriendo puertas solo en 2011 después de muchos contenciosos entre la inmobiliaria y los antiguos comerciantes) así como las viviendas de lujo (en las dos parcelas) mientras que el polideportivo quedó en el aire. Habría que preguntarse si alguna vez de todas estas enredadas operaciones financiero/especulativas publico/privadas también los comunes ciudadanos podrán, por lo menos, traer alguna pequeña ventaja…pero de momento, regresando al artículo con el cual empezamos, parece que no.

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